Monasterio Pa-Auk

enero 28, 2018

Llegué tarde al monasterio budista Pa-Auk. Tan tarde que no había nadie despierto y tuve que buscar un rincón en una acera para instalar mi saco de dormir y descansar un rato. El alba no había aún hecho acto de presencia cuando una mano suave me despertó para invitarme a cambiar de acera. Era un monje del monasterio con sonrisa entrañable de pocos dientes que quería barrer la acera pero también ayudarme.

El primer día te explican las reglas, te dan una copia de la agenda diaria a seguir, te hacen repetir unas frases en burmés y meditas con el monje encargado de dar la bienvenida y realizar las formalidades a los extranjeros.

Horario del día en el monasterio Pa-Auk. (Pincha en la imagen para hacerla más grande)

Ese el punto de partida de un viaje misterioso, donde no hay destino final, el destino es el propio viaje en sí.

Meditar no es fácil. Te concentras en la respiración e intentas que ese gesto sea lo único que haya en tu mente pero no es así. Tu mente se convierte en una máquina del tiempo. Va hacía el pasado, con recuerdos y va hacia el futuro con planes y proyectos. Sin embargo con tiempo y paciencia llegan esos minutos de oro donde tu mente se centra en la respiración y tu mente se para.

La experiencia duró 10 días y mi cuerpo se acostumbró a comer dos veces por la mañana (el desayuno a las 6.30am la comida a las 10.30am) y no probar bocado hasta el día siguiente. Quizás fue gracias a la falta de actividad aparte de las 8 horas diarias de meditación.


Vista del templo de la meditación donde monjes y aprendices, como yo era, meditan. Es lo que veía desde mi sitio. (Pincha en la imagen para hacerla más grande)

Lo más duro fueron los momentos en que perdía la paciencia porque mi mente volaba de atrás hacia delante en vez de quedarme en el presente. Y el dolor de rodillas trás pasar hora y media con las piernas cruzadas sin moverte.

Pero valió la pena y lo volvería a hacer. Fue una experience increible!


Monje subiendo las escaleras que dan acceso al templo de la meditación. (Pincha en la imagen para hacerla más grande)

Si no te interesa especialmente la meditación la siguiente parte posiblemente no te interese demasiado.

Meditación
En el monasterio hay un monje al que se le llama profesor y supuestamente es el que te ayuda con las técnicas de meditación y te responde las dudas que puedas tener. En relación a la técnica lo único que saqué en claro es que hay que concentrarse en la respiración en la parte entre las fosas nasales y el labio superior. A partir de ahí apañate!

Por suerte en el monasterio hay una biblioteca con libros en varios idiomas y encontré uno en inglés que me fue de gran ayuda “The mind illuminated”, John Yates, Ph. D.

A continuación resumiré algunos de los elementos más interesantes de la meditación.

Beneficios

Los beneficios de la meditación son principalmente tres:
– Mejorar la concentración
– Bajar la presión sanguínea
– Mejorar el sueño

Cuando la meditación forma parte de tu dia a dia y consigues desarrollar las habilidades necesarias, ésta te puede reportar una profunda satisfacción y paz interior.

Hoy en día estamos bombardeados por estímulos y haciendo varias cosas al mismo tiempo. Cuando podemos focalizar nuestra atención en lo que hacemos vivimos las cosas de una manera más intensa y sana. Y es en este aspecto en que la meditación puede ser de gran ayuda.

A continuación voy a explicar los pasos que aprendí para realizar la meditación de manera correcta.

  1. En primer lugar debemos estar cómodos y relajados. La espalda y cuello rectos, piernas cruzadas (idealmente en la posición de loto) y las manos una encima de la otra sobre el pie.
  2. Es muy importante que estemos centrados en el presente. Escucha los sonidos alrededor tuyo.
  3. Identifica sensaciones en tu cuerpo, incluso las más sutiles.
  4. Comienza a centrarte en las sensaciones de tu cuerpo con la respiración. Deja tu mente viajar por el abdomen, el pecho, la nariz y cualquier otro lugar en que sientas la acción de respirar.
  5. Por último centrate en las sensaciones al respirar en la nariz, más concretamente entre los orificios nasales y el labio superior. No sigas el aire que entra y sale de la nariz, sólo observa la sensación del aire pasando por esa parte de tu cuerpo.

Una técnica que ayuda bastante es la de contar las veces que el aire pasa por ese punto entre la nariz y el labio superior. Pero no cuentes más de 10 ni menos de 5. Si tu mente se distrae comienza de nuevo a contar.

Al principio perdía la paciencia al comprobar que mi mente viajaba en el tiempo y no conseguía concentrarme. Pero es totalmente normal! Lo importante es construir una rutina de meditar diariamente, hacerlo sin ninguna presión o prisas y desarrollar un enfoque en el que el simple hecho de darnos cuenta de que nuestra mente está viajando en el tiempo y corregirlo nos reporte alegría. Alegría porque nos hemos dado cuenta en vez de estresarnos y perder la paciencia.

También cada persona encuentra su mejor método para mantener la concentración en la respiración. Lo que se ha comprobado es que el empeñarse y generarse presión por no perder la concentración no ayuda y generalmente produce el efecto contrario.

Buena suerte! y comparte tu experiencia y progreso en los comentarios!