El granjero humilde

julio 25, 2018

En los últimos meses he conocido a gente que realmente me ha inspirado. Gente con una motivación inmensa y creyendo fuertemente en sus proyectos.

Cuando visité Dung en un pequeño pueblo de la provincia de Quang Binh en Vietnam fue una confirmación de que cuando quieres algo con firmeza, todo se puede conseguir.

Así es como poco a poco empecé a conocer la historia de este joven vietnamita que tuvo que emigrar a Taiwan para ganar algo de dinero, pero teniendo siempre en mente su sueño de volver a su casa y lanzar un proyecto en agricultura ecológica.

Me decía con cierta timidez que no tuvo mucho apoyo de sus familiares y amigos, que le miraban incrédulos al escuchar sus planes sobre plantar tomates, pepinos, calabazas y otras hortalizas y frutas sin utilizar pesticidas ni fertilizantes químicos y respetando el ecosistema.

Al parecer nada le paró.

Tampoco el precio de los terrenos en la región donde creció y donde quería instalarse.

Tuvo que buscar con ahínco pero al final encontró un terreno y se lanzó. El terreno, algo aislado, es solo accesible por una paupérrima carretera de barro donde únicamente las motos pueden circular.

Cuando le pregunté sobre el acceso y la ausencia de carretera sólo sonrió y movió los hombros como diciendo, – es lo que hay.

Su fuerza de voluntad y humildad le llevó a comenzar a preparar el terreno, diseñar las parcelas y comprar unas pocas vacas que le darían el valioso estiércol para hacer compost y enriquecer la tierra.

Todo esto en silencio, como si el mundo se hubiera reducido a ese pedazo de tierra robado al bosque en donde su sueño podía crecer libre y con fuerza.

Cuando le conocí en Febrero del 2018 su sueño ya había dado sus primeros frutos y lucia espléndido. Paseé a su lado y con Vin (del equipo de HEPA) a través de sus verduras lozanas, de sus árboles frutales, de proyectos en marcha como la construcción de un pequeño lago y de sus vacas que pastaban a sus anchas.

Cuando hablamos de distribución y de marketing, mostró interés en hacer algo para promocionar sus productos para llegar a un mayor número de clientes potenciales y entonces se me ocurrió crear una página en Facebook. Su sonrisa me respondió y empezamos con una sesión de fotos donde quise mostrar su personalidad y el proyecto. También compartí algunos consejos sobre marketing digital para que se sintiera más cómodo y lo hiciera el solo.

Es así como nació: https://www.facebook.com/anlinhson/

Al cabo de un par de días los seguidores sobrepasaban los 100 y Dung sonreía con esa humildad que le caracteriza y me daba las gracias con una palmada en la espalda.

Buena suerte amigo.